La ansiedad y el colon irritable

Actualmente, en base a la contingencia Mundial, estamos viviendo bajo un periodo de muchos cambios, a los cuales debemos adaptarnos y tomar el control sobre la forma en la que se convive con el riesgo frente a esta situación. Dicha adaptación puede generar la presencia de factores estresantes a corto y a largo plazo, si estos factores no se manejan de manera correcta y oportuna pueden afectar de manera directa en nuestra salud.

¿Qué es la ansiedad y cuáles son sus causas?

La ansiedad es un tipo de estrés que se provoca cuando la persona se encuentra en presencia de uno o varios factores estresantes, generando sentimiento de tensión física y emocional1.

Existen muchas causas que pueden provocar que presentemos ansiedad durante nuestro día a día. Durante este periodo actual que vivimos, se encuentran dentro de las más frecuentes el no salir de casa, el desempleo, las deudas, familiares enfermos, entre otros.

¿Cómo afecta en nuestra salud?

Frente al proceso de estrés el cuerpo libera hormonas, las que permiten que nuestro cerebro esté más alerta causando que nuestros músculos se tensionen.

Algunos signos son el cansancio, dolores corporales, problemas para conciliar el sueño, falta de energía y concentración, malestar estomacal e intestinal, ya sea diarrea o estreñimiento1.

¿Se relaciona el estrés con el colon irritable?

Nuestro intestino está conectado directamente con el sistema nervioso mediante señales hormonales y nerviosas, que van y vienen entre el intestino y el cerebro. Estas señales afectan la función intestinal y los síntomas. 

Los nervios pueden volverse más activos durante el estrés. Esto puede hacer que los intestinos sean más sensibles y se contraigan más, intensificando los síntomas gastrointestinales2.

¿Podemos aliviar el malestar intestinal producido por la ansiedad?

Para lograr aliviar los síntomas intestinales debemos disminuir los factores estresantes que los generan.

Distraernos durante el día es la mejor opción, realizando diferentes actividades que se realicen dentro del hogar, como, por ejemplo, ejercicios de relajación, lectura de libros de interés, tocar un instrumento musical, cocinar recetas saludables, actividades familiares, etc. y, así mantenernos activos mental y físicamente.

Estas actividades permiten distraernos durante nuestra rutina diaria, lo que nos producirá felicidad, despejando nuestra mente, relajando el cuerpo y generando mayor control de la situación actual en la que estamos viviendo.

¿Todo esto me ayudará?

La psiquis y el cerebro controlan todas las actividades del espacio afectivo, y además influyen sobre el sistema inmunológico, en teoría deberíamos ser capaces de modificar las tendencias negativas y dirigir nuestro sistema inmunológico hacia un estado óptimo de funcionamiento.

Muchos defienden la idea de que la risa y el buen humor pueden ser herramientas efectivas para enfrentarse con el estrés y, esto efectivamente es así.

La capacidad de estar de buen humor señala el sentido de perspectiva de nuestros problemas. La risa brinda una liberación física de las tensiones acumuladas logrando así sentirnos mejor3.

Referencias bibliográficas

  1. Ahmed SM, Hershberger PJ, Lemkau JP. Psychosocial influences on health. In: Rakel RE, Rakel DP, eds. Textbook of Family Medicine. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 3.
  2. Ferri FF. Irritable bowel syndrome. In: Ferri FF, ed. Ferri’s Clinical Advisor 2019. Philadelphia, PA: Elsevier; 2019:798-801.
  3. Wooten P. Humor: an antidote for stress. Holist Nurs Pract 1996;10(2):49-56.

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